Hacia una Arquitectura

  • Posted by Dalia Alba
  • On 3 marzo, 2018
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Porque cada día es una oportunidad de empezar algo nuevo. Hoy ha llegado el momento de sacar a la luz un proyecto que se ha ido gestando en el último año. Crear mi marca personal. Un proyecto con la arquitectura como base, pero explorando otros muchos campos. Tomando prestado el título para mi primer post, y cogida de la mano de los grandes maestros de la arquitectura del siglo XX, comienzo un nuevo camino. Te invito a seguirme en este constante proceso de aprendizaje y renovación.

 

 Mi casa es práctica. Doy las gracias, como se las doy a los ingenieros de los ferrocarriles y a la compañía telefónica. Pero no han conmovido mi corazón. Sin embargo, las paredes se elevan al cielo en un orden tal que estoy conmovido. Siento vuestras intenciones. Sois dulces, brutales, encantadores o dignos. Me lo dicen vuestras piedras. Me unís a este lugar y mis ojos miran. Mis ojos miran cualquier cosa que enuncia un pensamiento. Un pensamiento que se ilumina sin palabras ni sonidos, sino únicamente por los prismas relacionados entre sí. Estos prismas son tales que la luz los detalla claramente. Esas relaciones no tienen nada necesariamente práctico o descriptivo. Son una creación matemática de vuestro espíritu. Son el idioma de la arquitectura. Con las materias primas, mediante un programa más o menos utilitario que habéis superado, habéis establecido relaciones que me han conmovido. Esto es arquitectura.”

Le Corbusier

Hacia una arquitectura, 1923.

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